Caminante, no hay camino…
Índice
Entrada [1/3]: Contexto y preparación
Entrada [2/3]: El camí
Entrada [3/3]: Reflexiones & next steps
En episodios anteriores…
Doña Kurai se disponía a intentar hacer una pequeña variante del Camí de Cavalls inspirada en el track de cierto señor de Wikiloc
Día 1: Maó-Arenal d’en Castell
Etapas:
Maó-Es Grau
Es Grau-Cap de Favàritx
Cap de Favàritx – Arenal d’en Castell

El día 1 comenzaba, como ya os adelanté, madrugando a saco, cogiendo el bus al aeropuerto, llegando a Menorca sobre las 8:30 am (un poco tarde para empezar la caminata de 30km, para mi gusto), pero con un plan: saltarse los primeros 5km de camino que son por carretera.
La verdad es que el primer día fue una montaña rusa emocional importante. Cuando bajé de taxi, no encontraba el inicio de la ruta y no me aclaro con los mapas, tampoco había ni el tato para preguntar… Así que seguí la carretera unos km en plan aquí hemos venido a jugar hasta que encontré las primeras señales 😅.
Y bueno, una vez encuentras las señales y te metes en la ruta, las ves constantemente. En algunos sitios es hasta insultante, pero tranquilos que me desvié del camino más de una vez, por estar empanada mirando donde no debía 🤗






Aunque tenía las cervicales un poco meh, la verdad es que iba aguantando bastante guay y empecé a animarme mucho, sobre todo gracias a los paisajes súper bonitos que me iba encontrado. Además, casi no había gente, la que me encontraba iba en grupos de 2-3 y no me hablaban (solo saludar)… no sé, muy guay.
Después empecé a hacer algunos trozos de la ruta por ARENA y cielo santo. Ya odiaba bastante la arena antes de tener que patearme arenales enteros con zapatos de montaña y 12kg a la espalda.
Durante el día experimenté todo el espectro de las climatologías posibles de Menorca. Crema solar para arriba, chubasquero para abajo, sudadera por aquí, corre otra vez paraguas por allá, ahora recoge todo que vuelve a hacer un sol de la hostia… fue agotador. Por suerte, el resto de los días solo tuve SOL ABRASADOR.
Cuando al fin llegué a la civilización (y aún me faltaban unos 5km para llegar al alojamiento), ya nada más que quería morirme. Y pensé, en broma: podría ser peor, podría estar lloviendo otra vez
Y mis plegarias fueron escuchadas

Cuando llegué al alojamiento, estaba cerrado a cal y canto. Había un cartel de vaya usted a tal otro alojamiento que estamos cerrados por temporada baja
Ese otro alojamiento estaba cuesta arriba. Y yo pensé muy seriamente en abandonar, no solo el camino sino mi vida.
Pero como eran las 17-18 de la tarde y no son horas de morirse, al final tiré para arriba y pude ducharme.
Pensé, mi reino por unos takis y un monster, pero mis plegarias no fueron escuchadas esta vez y me tuve que conformar con unos cacahuetes y una coca cola.
Y me fui a dormir tempranito, siendo consciente de que pegarse una paliza un día puntual es fácil, lo jodido es el día siguiente.
Día 2: Arenal d’en Castell-Ets Alocs
Etapas:
Arenal d’en Castell-Cala Tirant
Cala Tirant-Binimel·la
Binimel·la-Ets Alocs

Me levanté mucho mejor de lo que esperaba, temprano y súper de buen humor. Hice lo posible por evacuar en el hotel y así tener menos paradas técnicas en el camino, sin demasiado éxito. Como ya sabéis que tengo ano-hipocondria, lo de apretar estaba totalmente fuera de la ecuación.
En este caso, me tocaba la única de las etapas categorizada como difícil.
Y bueno, empecé la etapa difícil y no la veía yo tan complicada… hasta que llegué a los últimos km. No miento, otros grupos de gente que iban haciendo la ruta más o menos cerca de mi, se dieron la vuelta al ver el percal. De pronto, me vi sola intentando hacer algo que no sabía bien por qué cojones estaba haciendo, preguntándome a quién estaba intentando impresionar con esto, qué narices necesitaba probarme a mí misma, etc.
¿Pero qué era tan complicado? Bueno, a ver. Menorca es bastante plano, si os digo que hay mucho desnivel sabéis que tampoco es para tanto. Pero la montaña estaba en bastante mal estado, habíamos tenido temporal hacía poco tiempo y estaba todo lleno de desprendimientos, raíces levantadas, ramas por el suelo… todo eso, sumado al PEDAZO de viento que te comes cuando estás por la parte del norte, pues mucha seguridad no da. Había posibles resbalones que eran muerte.
Y esto SIN absolutamente ni una línea de cobertura. SIN nadie alrededor. Me paré a llorar y todo unos minutos. Pero soy la persona más cabezota que conozco, y al final conseguí terminar, claro. Tampoco había otra opción y no me apetecía deshacer TODO el camino del día (porque no había forma de que ningún taxi llegara a ningún punto intermedio, que de todo eso me informé antes de cada etapa por si tenía problemas).
Los héroes de esta etapa fueron sin duda los palos de senderismo. Los utilicé como punto de apoyo cuando tenía que bajar algún terraplén complicado. Os quiero, palos.
También os digo que la casi-muerte valió la pena, porque creo que mis paisajes favoritos son todos de este día.







Y, ¿recordáis que había una etapa que no finalizaba en el hotel? Tenía que llegar a la carretera y llamar a un taxi para que viniera a buscarme al medio de la nada… pues era este día.
Me tocó caminar casi 1h MÁS para llegar a algún lugar con cobertura tras desviarme del camino. Las ganas de morirme eran muy grandes.
Pero bien está lo que bien acaba. Llamé al taxi, me alcanzaron unas chicas que también estaban haciendo el mismo camino e íbamos al mismo hotel así que compartimos taxi, me dijeron nosotras nos vamos a saltar la primera etapa de mañana porque es una paliza y yo pensé pues igual hago lo mismo, quiero morir.
Pero, al final, no lo hice.
Día 3: Ets Alocs-Ciutadella
Etapas:
Ets Alocs-Algaiarens
Algaiarens-Cala Morell
Cala Morell-Punta Nati
Punta Nati-Ciutadella

Como adelantaba, me lié la manta a la cabeza y dije pero si estoy de puta madre, esto me lo hago yo en un plis
Ay, cordera
El optimismo me matará
Taxi tempranito hasta el punto que me había dejado el día anterior, 1h de camino y ya estaba en el punto de inicio 😆.
En este grupo de etapas, me tocó caminar por la Menorca Seca. Qué agónico, de verdad. Ni una sombra. Ni un arbusto. Horas y horas de: piedras, piedras y más piedras. Encima tenías que ir mirando atentamente al suelo porque era fácil tropezarse. Aburrido y mirando al suelo, se me hizo eterno. Veía el faro de Punta Nati cada vez más lejos. Me desviaba del camino sin querer por ir mirando al suelo y luego tenía que caminar MÁS.
Esta fue, sin duda, la etapa más jodida a nivel fortaleza mental solitaria.
Así que, cuando llegué a la civilización y vi que solo me quedaban 5km caminando por urbanizaciones, llamé un taxi y me fui directa al hotel.
Y, este día sí, al estar en Ciutadella, había más tiendas y más vida Y PUDE COMERME MIS TAKIS.











Hasta este día, solo tenía pequeñas heriditas en los pies, pero con la vaselina y el compeed ampollas iba tirando y al día siguiente siempre estaba todo fetén.
Día 4: Ciutadella-Cala Galdana
Etapas:
Ciutadella-Cap d’Artrutx
Cap d’Artrutx-Cala en Turqueta
Cala en Turqueta-Cala Galdana

Este fue el principio del fin
Mucha gente decía que era bueno saltarse la etapa Ciutadella-Cap d’Artrutx porque no tenía tampoco mucho interés y así no acababas tan cansado.
Pero yo estaba con la motivación a tope, llevaba unos tiempos buenísimos, estaba descansada… y dije bueno esto que se lo salten ellos, yo le doy, esto está hecho, me voy a hacer el Camí de Cavalls enterito a la primera, soy la hostia joder
¿Y qué pasó? Pues que llegué a la segunda etapa a una hora en la que CIENTOS de grupos de personas estaban haciendo esa etapa también. Y me pongo muy nerviosa cuando hay mucha gente. Era prácticamente imposible estar solo. Y me agobié, y me puse a casi correr.







Mi objetivo era adelantar a todos los grupos hasta estar sola, pero era imposible. No acababan. 50 grupos del imserso, 80 viajes de estudios de adolescentes, 70 grupos del imserso alemán. Joder, qué tortura.
Llegué a Cala Galdana en tiempo record, con los pies MEGA sudados y un montón de dolor de cuerpo. Cuando me quité los zapatos, vi el destrozo… tenía ampollas sobre ampollas. Tenía una ampolla sobre otra ampolla y, encima de ellas, los restos de mi uña del dedo meñique. Un horror.
¿Había maneras mejores de gestionar la ansiedad que me dio tanta gente? Sin duda. Pero en el momento no se me ocurrieron. Esperar no era opción, porque venía mucha más gente (son etapas fáciles y por playita, era normal que estuvieran concurridas). Si me hubiera saltado la primera etapa, hubiera llegado unas horas antes y me hubiera librado de la marabunta. Pero todas estas cosas solo se saben a posteriori, claro.
Tan hecha mierda llegué al hotel y tan mal tenía los pies, que no pude ni ir a comprar más agua ni comida. Estaba muy enfadada conmigo misma por lo mal que había gestionado todo. Si no conseguía acabar el camino porque no me daban las condiciones físicas pues ok, pero me costaba aceptar que me había cargado el cuerpo por hacer el tonto por temas mentales. Pero en realidad así es la vida 😅
Día 5: Cala Galdana-Cala en Porter
Etapas oficiales:
Cala Galdana-Playa de Santo Tomás
Playa de Santo Tomás-Son Bou
Son Bou-Cala en Porter
Etapas reales (en bus):
Cala Galdana-Cala en Porter (ni me acuerdo qué paradas hice)

Al día siguiente fue imposible calzarme. No podía ni caminar, estaba coja.
Aproveché que tenía desayuno pagado en el hotel y que además era el único hotel caro que había reservado, y me lo gocé. Menos mal que esto no me pasó en el saco de pulgas donde estuve durmiendo en Ciutadella 😅
Después, así como pude, porque de verdad que iba arrastrando el pie con la doble ampolla sin uña, cogí autobuses hasta llegar a la siguiente parada de la ruta.
Y descansé, comí, y me limpié y drené las ampollas cada vez que podía, y paseé arrastrándome por Cala en Porter, que es bastante bonito y además había un montón de gatitus.







Día 6: Cala en Porter-Mahón
Etapas:
Cala en Porter-Binissafúller
Binissafúller-Punta Prima
Punta Prima-Cala Sant Esteve
Cala Sant Esteve-Mahón
Etapas reales
Cala en Porter-Binissafúller -> BUS
Binissafúller-Punta Prima -> A PIE
Punta Prima-Cala Sant Esteve 1/2 A PIE + 1/2 BUS
Cala Sant Esteve-Mahón -> BUS

Tras descansar, tenía las piernas nuevas. Las ampollas también estaban estupendas, ahí drenando líquido a tope. Pero, cuando me quise poner las botas, el dedo meñique dijo ¡¿dónde vas, anormal?!
Y la anormal tuvo que resignarse.
Pero, ¿cómo iba yo a quedarme quieta con tanta energía?
Me acerqué a un souvenir y compré las típicas chanclas para llevar con calcetines, me subí a un autobús para llegar a la zona más bonita de la ruta y me dije yo le doy hasta donde pueda caminar con esto. Y no llegué más lejos porque empezaba a haber barrancos y sin talón en los zapatos no me atrevía, pero las piernas estaban genial ☹️.
¿Por qué no me llevé al viaje las deportivas blanditas? No lo sé.
¿Por qué no cogí un taxi y me fui a la ciudad a comprar unas deportivas blanditas? Pues tampoco lo sé. A veces pienso tarde.
Pero bueno, ya era el último día. Vi cosas bonitas, caminé casi la mitad del trayecto, me pude despedir de mis mejores amigos del camino (salen de espaldas en una foto) y me fui con peor sabor de boca del que me esperaba.
Y en el aeropuerto me tomé unas bravas que me quedé a gustísimo






Y nos vemos en la siguiente entrada, que me ha quedado larguísimo 😁
Don’t you see me on my hands and knees?
Begging and bleeding
You’re smiling as you bite the hand that feeds

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